CONCIENCIA SOCIAL DE BARRIO

CONCIENCIA SOCIAL DE BARRIO

Estamos habituados a escuchar con frecuencia el término “conciencia social” quizá sin comprender el vasto alcance de la expresión y la extraordinaria fuerza de su significado.

La “conciencia social” parece que está de moda. Quien no está dispuesto a donar libros, ropa, juguetes usados, ayudar a los más desfavorecidos, reciclar y cuidar el medio-ambiente. Quién no desearía poder llevarse a casa un número imposible de animales injustamente abandonados o adoptar a todos los niños del mundo que sufren en las guerras o que mueren de hambre y sed cada día.

La idea de “conciencia social”, que está íntimamente unida a la justicia, solidaridad y compromiso, hace referencia a la capacidad y sensibilidad de determinados individuos, grupos u organizaciones sociales de percibir y reflexionar sobre aquellas realidades que nos rodean, e implica la necesidad cada vez más acuciante, en un mundo lleno de injusticias, pobreza, guerras, discriminación y personas que viven en marginalidad y exclusión social, de actuar de modo positivo en la modificación de esas realidades sociales.

Es decir, no vale solo con tomar conciencia, en el camino hacia el cambio de los problemas intrínsecos a una sociedad que requieren inexcusablemente solución, es imprescindible actuar.

En muchas ocasiones, el pensar que lo que nosotros podemos hacer “no va a servir para nada” nos desmotiva y desincentiva, y a la larga, la pasividad, la apatía y la falta de compromiso, se apoderan de nuestras vidas.

Y por qué no una visión positiva y optimista, pensemos en el “Efecto Mariposa”, ese proverbio chino que dice: “el simple aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo», o “el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo” o dicho de otra manera, “el simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo”, minúsculas acciones que, mediante un proceso de amplificación, podrían generar un efecto enorme de cambio a mediano o corto plazo de tiempo e implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro.

Propongo un reto, lleno de ilusión y optimismo. Empecemos hoy mismo haciendo una pequeña parada en nuestra vorágine diaria y dedicando un breve espacio de nuestro pensamiento a hacernos esta reflexión personal:

¿Cómo podría yo, hoy y ahora, hacer aletear mis alas para cambiar mi barrio, para cambiar el mundo?

Desde Tuentiguán, dejo constancia de mi compromiso en la búsqueda e información a los vecinos, de opciones altruistas de colaboración y solidaridad en nuestro barrio, para que nuestra reflexión, conciencia social y buenas intenciones no queden diluidas en el océano del olvido.

About The Author

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *