¿POR QUÉ SOÑAMOS?

sueño

Los seres humanos tenemos una serie de necesidades básicas, entre las que se encuentra dormir. Mientras dormimos se producen de manera involuntaria en nuestra mente los sueños, los cuales podríamos definir como secuencias de imágenes acompañadas de sensaciones.

Dichos sueños tienen cierto sentido mientras estamos soñando, aunque una vez despiertos los recordamos como historias incongruentes, discontinuas y con un cierto toque alucinatorio. Se podría decir que soñar es ver una película mental y surrealista, de la cual disfrutamos pero que nos desconcierta una vez que termina.

“El sueño es un estado y no sabemos que estamos en él hasta que despertamos”.

Durante muchos años los sueños han sido objeto de estudio de distintas culturas, las cuales les han atribuido significados muy dispares. Los faraones, por ejemplo, creían que los sueños presagiaban el futuro de su pueblo, y los griegos que pronosticaban enfermedades mortales.

En la actualidad se barajan varias hipótesis para dar respuesta al enigma de por qué soñamos y que función tienen los sueños, como por ejemplo que los sueños son una manifestación de nuestras preocupaciones diarias, una manera de satisfacer deseos, una simulación de situaciones para aumentar nuestra capacidad de adaptación, una manera de ordenar los recuerdos del día, de consolidar lo que hemos aprendido o de eliminar del cerebro la información innecesaria.

Soñar es “una experiencia sin descifrar, es como si buceáramos en el pozo desorganizado de nuestros recuerdos, asociándolos de forma desinhibida y caprichosa”.

Como podemos ver no hay una teoría unificada que nos explique porqué soñamos, si no varias hipótesis que intentan dar respuesta al enigma que nos viene intrigando desde hace siglos. Hoy por hoy se desconoce porqué soñamos y que función tienen los sueños, lo que sí se conoce son las fases del sueño, es decir, los estadios que atravesamos mientras dormimos:

  • Fase I: esta fase tiene una duración aproximada de cinco minutos, en la cual disminuye el latido cardiaco, los músculos se relajan y la respiración se vuelve irregular. En esta fase la persona puede despertar con facilidad creyendo que no se ha llegado a dormir. Es aquí donde experimentamos la famosa sensación de estar cayendo.
  • Fase II: esta fase tiene una duración de más del 50% del tiempo de descanso, en la cual desciende la temperatura corporal, el tono muscular es más débil y cada vez es más difícil despertar.
  • Fase III y IV: en estas fases es muy difícil despertar a la persona, la cual se sentirá desorientada cuando esto ocurra. Es en este estadio donde el sueño es reparador, donde comenzamos a soñar y donde ocurren los episodios de sonambulismo. Los sueños en estas fases se caracterizan por tener menos imágenes y más pensamientos relacionados con nuestras preocupaciones diarias.
  • Fase REM: ocupa el 20% del tiempo de descanso. En esta fase se producen movimientos oculares rápidos y espasmódicos; el tono muscular se debilita todavía más y aumenta la actividad cerebral, el ritmo cardíaco y la respiración. En esta fase continúan los sueños, los cuales se caracterizan por ser más largos, más nítidos, con una alta carga emocional, llenos de imágenes extrañas y menos relacionadas con nuestra vida cotidiana. Algunos investigadores defienden que los sueños que se producen en la fase REM sirven para regenerar el tejido cerebral desgastado.

Estas cinco fases componen un ciclo del sueño, cuya duración aproximada es de 90 minutos. Cada noche se producen de cuatro a seis ciclos, lo que nos demuestra que todas las personas soñamos mientras dormimos, aunque dichos sueños no se recuerden al día siguiente.

Para recordar un sueño la persona se tiene que despertar durante la fase REM. Si se despierta en cualquier otra fase puede recordar imágenes fugaces de lo que ha soñado, pero no podrá recordar el sueño con tanta nitidez como si se despertase en la fase REM.

Si queremos acordarnos con detalle de lo que hemos soñado, lo ideal es que al despertar tengamos una libreta a mano donde poder registrar todo aquello que recordemos, ya que al cabo de unos minutos los detalles de nuestro sueño se van a ir desvaneciendo poco a poco de nuestra mente, dando como resultado que al cabo de un corto periodo de tiempo recordemos únicamente rasgos generales de la experiencia vivida.

Aunque en la actualidad todavía se desconoce por qué soñamos y que función cumplen los sueños, sí se conocen otros aspectos como por ejemplo de qué depende que recordemos o no lo que hemos soñado durante la noche. El sueño es un campo interesante pero desconocido, en el cual se van realizando pequeños avances con el paso del tiempo.

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Psicóloga (colegiada nº 27498) Email: Laura.carmona.esteban@gmail.com Web: http://www.lcpsico.org

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