MIS HEMISFERIOS CEREBRALES – ¿QUIÉN MANDA?

Como ya sabemos el cerebro se “divide” en dos partes llamadas hemisferios, los cuales están conectados entre sí. En este artículo me gustaría hablaros de las funciones de cada hemisferio, de las diferencias que existen entre ambos y de algunas curiosidades.

Lo primero a destacar cuando hablamos de hemisferios cerebrales es el control que ejercen sobre nuestro cuerpo. El hemisferio derecho controla la parte izquierda de nuestro cuerpo, y el hemisferio izquierdo controla la parte derecha. Es por este motivo por el que cuando una persona sufre una lesión en una parte del cerebro, puede resultar afectada la parte motora del lado contrario, dificultando o impidiendo que la persona puede mover dicha parte de su cuerpo.

Los hemisferios son ligeramente asimétricos, están conectados entre sí y cada uno tiene funciones especializadas. Esto último no quiere decir que los hemisferios actúen de manera independiente, sino que actúan de manera conjunta en cualquier actividad que llevemos a cabo aunque cada hemisferio se implique en mayor o menor medida dependiendo de la actividad que vayamos a realizar.

Respecto a las funciones, el hemisferio izquierdo es el encargado del lenguaje en la mayoría de las personas, tanto escrito como hablado; de la discriminación de los sonidos; de la habilidad numérica; de la habilidad científica y del razonamiento, entre otras. Los test de inteligencia evalúan principalmente las funciones de este hemisferio. Por el contrario, el hemisferio derecho se encarga de las capacidades artísticas, musicales y visuales, de la inspiración, de la percepción, de la orientación espacial, del color, las imágenes, los olores, la forma y el lugar.

En cuanto a las diferencias, el hemisferio izquierdo es más analítico, lógico, con una gran capacidad de observación, deducción, planificación, ejecución y toma de decisiones. Este hemisferio procesa la información descomponiéndola en partes más pequeñas y analizándolas una a una. A diferencia del hemisferio derecho, que es más intuitivo, espontáneo, relacional, creativo, imaginativo, metafórico y perspicaz. Es el encargado de las sensaciones, sentimientos y emociones. Este hemisferio procesa la información en conjunto, de manera global.

Podríamos decir que el hemisferio izquierdo es el intelectual y el hemisferio derecho el sentimental.

En el día a día el hemisferio izquierdo es el responsable de qué decimos y el hemisferio derecho de cómo lo decimos; el izquierdo es el encargado de entender el contenido del discurso de la persona que nos está hablando, y el derecho se encarga de contextualizar dicho discurso y de entender las metáforas; cuando nos encontramos con alguien, es el hemisferio izquierdo el que nos proporciona el nombre de dicha persona, pero es el derecho el que reconoce el rostro…

En la infancia todavía no se han especializado los hemisferios cerebrales, lo que quiere decir que el lenguaje, el habla y otras facultades se sitúan en ambos hemisferios. Esta es la razón por la que muchos niños son ambidiestros en la infancia, pero con el paso del tiempo se vuelven diestros o zurdos. Hacia los diez años de edad es cuando los hemisferios se especializan y las facultades se establecen finalmente en uno u otro.

El hecho de que algunas personas que en la infancia fueron ambidiestras continúen siéndolo en la actualidad, se debe a que sus hemisferios no se han llegado a especializar tanto como los del resto de la población.

En la actualidad el 90% de la población es diestra, lo que significa que la mayoría de las personas realizan acciones tan importantes y cotidianas como escribir o comer con el hemisferio izquierdo. Esto se debe a que en la mayoría de las personas, tanto diestras como en muchas zurdas, el hemisferio dominante es el izquierdo.

Las personas cuyo hemisferio izquierdo es el dominante disfrutan realizando listas de información y siguiendo las instrucciones de las cosas paso a paso, a diferencia de las personas cuyo hemisferio dominante es el derecho, las cuales destacan por cambiar de tarea con frecuencia y aprender con más facilidad cuando las tareas son prácticas y no teóricas.

Como hemos podido ver ambos hemisferios son muy distintos entre sí, pero actúan de manera conjunta en todo lo que hacemos. El hemisferio izquierdo, más analítico y lógico; junto con el hemisferio derecho, más creativo y espontáneo, se complementan entre sí para un perfecto funcionamiento de la mente y del cuerpo.

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Psicóloga (colegiada nº 27498)
Email: Laura.carmona.esteban@gmail.com
Web: http://www.lcpsico.org

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