Eterna Mamá… Síndrome de Wendy

El psicólogo norteamericano Dan Kiley se dio cuenta, tras la lectura del cuento de Peter Pan, que dentro de la historia creada por J. M. Barrie y posteriormente adaptada cinematográficamente por Walt Disney, se encuentran dos síndromes muy curiosos: el Síndrome de Peter Pan, del cual hablamos en el artículo anterior; y el menos conocido Síndrome de Wendy.

Este síndrome debe su nombre a la protagonista femenina de la historia de Peter Pan y no es una enfermedad como tal, sino un conjunto de síntomas que, por razones culturales, se dan mayoritariamente en mujeres.

Las personas con el Síndrome de Wendy son muy maternales con todo el mundo, están siempre atentas a lo que los demás puedan necesitar, satisfaciendo sus deseos. Asumen las tareas y responsabilidades de sus seres queridos como suyas propias, necesitan cuidar, complacer, agradar y hacer felices a los demás, la mayoría de las veces a costa de sus propias necesidades y de su propio bienestar. Conciben el amor como un sacrificio, se sienten imprescindibles en la vida de los demás y evitan a toda costa los enfrentamientos, pidiendo perdón por todo lo que no han podido o no han sabido hacer. Viven excesivamente pendientes de sus seres queridos y terminan sobreprotegiendo a sus hijos y comportándose como padre o madre de su pareja.

Tras esa conducta sobreprotectora se encuentran personas inseguras, con miedo al rechazo, al abandono, a no ser queridos; y con una gran necesidad de sentirse aceptados y seguros; lo que les lleva a comportarse de esa manera.

Este problema debuta en la adolescencia y su causa principal es el ambiente familiar. La persona con el Síndrome de Wendy no se ha sentido querida, ni protegida durante su infancia; carencia que compensa en la actualidad comportándose con sus seres queridos como los padres que nunca tuvo. El ambiente familiar, junto con el miedo que presentan estas personas al rechazo y al abandono, junto con otras variables (rasgos de personalidad, educación recibida, influencias culturales, experiencias vitales…) dan lugar a este problema.

Por lo general detrás de una persona con el Síndrome de Peter Pan suele encontrarse una persona con el Síndrome de Wendy, responsabilizándose y ocupándose de todo lo que dicho Peter Pan no quiere hacer. Este tipo de relación se suele dar a nivel de pareja, con los consecuentes problemas derivados de juntar ambos perfiles; pero también se produce a nivel de madres e hijos, ya que por lo general las madres Wendy crían hijos Peter Pan.

Como consecuencia de este síndrome, las personas que lo padecen suelen sentirse tristes, ya que no hay nada en su vida que les satisfaga; solas, sin el apoyo de sus parejas o familiares; culpables, cuando las cosas no salen como tenían previsto; cansadas, tanto física como mentalmente, por asumir tareas y responsabilidad que no les corresponden… Dando como resultado en muchas ocasiones problemas de ansiedad y depresión. Por lo general estas personas sufren en su vida diaria y se resignan a dicho sufrimiento, pues no son conscientes de su problema.

Para prevenir este síndrome tenemos que educar a los niños en la igualdad de género; enseñarles a decir “no” cuando sea necesario; hacerles responsables solamente de su propia vida; cuidar su autoestima… De esta manera crecerán sanos manteniendo relaciones equitativas con las personas de su alrededor.

Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos podido comportar como una persona con el Síndrome de Wendy, la diferencia entre nosotros y una persona que de verdad tiene este problema es que nuestro comportamiento se produce de manera puntual en un determinado momento, y las personas con dicho síndrome se comportan así siempre debido al miedo real que tienen a ser abandonadas.

Para todos aquellos que os haya gustado el tema y queráis profundizar en él, os informo de que tras la publicación del libro The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up (El Síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece), Dan Kiley escribió The Wendy Dilemma: When Women Stop Mothering Their Men (El complejo de Wendy: cuando las mujeres dejan de ser madres de sus maridos).

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Psicóloga (colegiada nº 27498)
Email: Laura.carmona.esteban@gmail.com
Web: http://www.lcpsico.org

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